MI SELLO EN TU PIEL
Hay historias que nacen en silencio, al filo de un recuerdo que todavía arde, aunque ya no queme. Historias que no piden permiso para quedarse, pero que marcan, Mi sello en tu piel no nace con un beso ni termina con un adiós, si no que refrenda la pregunta constante ¿qué somos cuando ya no queda nada? un recuerdo, una huella, un eco, un sello grabado en la piel del otro, como un susurro hecho música, un amor efímero, de esos que dejan raíces profundas pero que nunca florece.